"A las 14:00 hora local (5:00 GMT) se retiraron las barras de control y se puso en marcha el reactor" número 6 de la central nuclear, indicó TEPCO en un comunicado.
La compañía añadió que seguirá verificando "la integridad de los equipos de la planta", y dijo que responderá "con sinceridad" a las inspecciones de la Autoridad de Regulación Nuclear.
La empresa planea aumentar gradualmente la cantidad de energía generada en Kashiwazaki-Kariwa hasta retomar las operaciones comerciales a partir del 18 de marzo.
TEPCO ya reinició la planta el 21 de enero, quince años después de su clausura en 2011 a raíz del accidente nuclear de Fukushima, pero se vio obligada a apagar el reactor tras detectar una alarma en el sistema de monitorización de las barras de control, que permiten regular su potencia y son esenciales para su seguridad.
Es la primera vez que TEPCO, que gestionaba la central de Fukushima antes del desastre, reactiva una de sus plantas desde el accidente atómico, provocado por el fuerte terremoto y posterior tsunami que azotaron el noreste de Japón el 11 de marzo de 2011.
Los reactores 6 y 7 de Kashiwazaki-Kariwa ya pasaron las revisiones para su reactivación en 2017, pero posteriormente se ordenó a la central permanecer inoperativa por fallas en la seguridad contra ataques terroristas.
En diciembre de 2023 se dio el visto bueno a las medidas adoptadas y desde entonces TEPCO viene realizando los trámites necesarios para poner ambos en marcha.
Por su capacidad de más de 8.000 megavatios (MW), la planta de Kashiwazaki-Kariwa es una pieza clave en el plan de suministro energético de TEPCO y va en línea con la estrategia promovida por el Ejecutivo japonés de Sanae Takaichi de impulsar las nucleares con vistas a alcanzar sus objetivos de reducción de emisiones.