El Ibovespa, índice de referencia del parqué brasileño, cerró con 187.766 puntos básicos y volvió así a los números rojos, tras avanzar un 2 % el miércoles.
En el mercado de divisas, el real se depreció un 0,25 % frente al dólar, que acabó la jornada negociado a 5,199 reales para la compra y para la venta en el tipo de cambio comercial brasileño.
Los operadores de bolsa aparcaron su euforia y esta vez sí se contagiaron de las pérdidas en los principales selectivos de Wall Street.
Uno de los valores que más terreno cedió hoy fue la estatal petrolera Petrobras, cuyas acciones ordinarias y preferentes se dejaron un 3,1 % y un 2,5 %, respectivamente, según los resultados preliminares.
El gigante minero Vale, otro de los buques insignia del corro paulista, bajó alrededor de un 1 %.
Pero los que acumularon peores porcentajes fueron la empresa azucarera y energética Raízen y la petroquímica Braskem, al desplomarse un 13 % y un 11 %, por ese orden. La siderúrgica CSN siguió el mismo camino al caer casi un 10 %.
Sobre Braskem, Petrobras anunció este jueves que se abstendrá de ejercer su derecho preferencial de asumir el control de la firma tras la decisión de su socia Novonor de vender su participación mayoritaria en la que es la mayor petroquímica de América Latina y la sexta más grande del mundo.
Por el contrario, al frente de las ganancias en el Ibovespa figuraron los títulos de la cadena de distribución Assaí (+5,1 %) y la compañía de bebidas Ambev (+4,8 %).
El volumen financiero en el Ibovespa rondó este jueves los 39.400 millones de reales (7.600 millones de dólares / 6.400 millones de euros), en 4,6 millones de operaciones, lo que evidencia una alta volatilidad.