El viento huracanado en España obliga a cerrar parques y suspender actividades y trenes

Madrid, 14 feb (EFE).- Sin recuperarse aún de las abundantes y constantes lluvias que las sucesivas borrascas han dejado en España desde que empezó 2026, el país encara este sábado una jornada de vientos huracanados que ha obligado a activar alertas en todo el territorio, además de cancelar trenes, limitar la velocidad en carreteras o cerrar parques y suspender actividades al aire libre.

La borrasca Oriana, la decimoquinta que azota España desde el pasado octubre, ha vuelto a sacudir el país y a provocar numerosas incidencias, localizadas sobre todo en el este peninsular, bañado por el mar Mediterráneo, donde las alertas han vuelto a sonar en los móviles de los ciudadanos debido a los vientos huracanados que en algunos lugares están superando los 120 kilómetros por hora.

El fuerte viento que azota gran parte del país ha motivado la activación de un aviso 'rojo' (peligro extremo) en Castellón, en el este, y ha causado numerosas restricciones y cortes de tráfico en algunas carreteras de los territorios del litoral mediterráneo.

De hecho, Renfe, operadora pública de trenes, ha optado por suprimir numerosos servicios ferroviarios dentro de la Comunidad Valenciana, territorio del Mediterráneo en el que se encuentra Castellón, y entre esa región y la vecina Cataluña.

Las fuertes rachas de viento han motivado además que la Dirección General de Tráfico (DGT) haya abogado por limitar la velocidad máxima en las carreteras castellonenses a 80 kilómetros por hora y por restringir el adelantamiento para los vehículos pesados, que se deben mantener en el carril derecho; se ha cortado un tramo de 16 kilómetro de una autovía del este del país y en Madrid, en el centro de la geografía española, se han cortado los accesos a un puerto de montaña.

Las diecisiete comunidades y las dos ciudades autónomas en las que se divide España han amanecido este sábado con diferentes niveles de alerta ante la previsión de fuertes vientos, nevadas, riesgo de aludes, lluvias o el fuerte oleaje que azota a todas las comunidades con litoral, donde las olas pueden alcanzar hasta los 12 metros de altura en algunos lugares.

En varias ciudades y pueblos se han cerrado los parques y se han suspendido las actividades al aire libre, y los diferentes efectivos de emergencias están atendiendo desde primera hora decenas de incidencias asociadas en su mayoría con los fuertes vientos.

Desde primera hora de la mañana, las estaciones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) están registrando rachas de viento huracanadas -por encima de los 120 kilómetros por hora- en numerosos lugares del país, y la estación de esquí de Sierra Nevada (en Granada, en el sur del país) sigue hoy cerrada, por cuarto día consecutivo, debido al mal estado de la carretera de acceso por el hundimiento de la calzada.

Goretti fue la primera borrasca que llegó a España este año, y desde entonces se han ido concatenando sin paréntesis otras ocho (Harry, Ingrid, Joseph, Kristin, Leonardo, Marta, Nils y la actual Oriana) que han provocado evacuaciones de pueblos y abundantes destrozos en viviendas, infraestructuras y en los campos de cultivo del país, así como fallecimientos.

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