"Esperamos que China utilice su influencia para garantizar una paz duradera para Ucrania", indicó en su cuenta oficial de X el ministro alemán, Johann Wadephul, tras aludir al "peligro para la seguridad europea" que supone no solo la invasión rusa sino el "apoyo" prestado por "terceras partes".
El comunicado chino se limita a apuntar que los tres representantes hablaron de "cuestiones de interés común como la crisis en Ucrania", fórmula empleada habitualmente por el Ministerio de Asuntos Exteriores del país asiático para referirse a ese conflicto.
Según ese documento, el canciller chino, Wang Yi, aseguró que la coyuntura internacional "afronta los cambios más profundos y complejos desde la II Guerra Mundial", aludiendo específicamente al auge "del unilateralismo, el proteccionismo y las políticas del poder".
Ante la situación, y ante las tensiones entre Pekín y Bruselas, especialmente en materia comercial, Wang llamó a "clarificar el rumbo" de los lazos entre China y la UE, afirmando que ambas partes "son socios, no adversarios".
"La interdependencia no es un riesgo, los intereses entrecruzados no son una amenaza, y la cooperación abierta no afectará a la seguridad. El desarrollo de China es una oportunidad para Europa, y los desafíos para Europa no provienen de China", aseguró el jefe de la diplomacia china.
Wang reclamó a Wadephul y a su homólogo francés, Jean-Noël Barrot, que sus países "actúen con arreglo a sus propios intereses y al interés general de la UE", y pidió también que Bruselas adopte una postura "racional y pragmática" frente al gigante asiático.
Según el comunicado chino, Wadephul mostró su disposición a "consultar con China para resolver las fricciones comerciales y promover el desarrollo equilibrado de las relaciones económicas y comerciales entre China y la UE", mientras que Barrot indicó que los lazos de París, Berlín y Bruselas con Pekín "pueden avanzar en paralelo sin conflictos".
Wang también celebró reuniones individuales con ambos ministros. En la que mantuvo con Wadephul, pidió que Alemania y China "sean una fuerza estabilizadora para un mundo turbulento" y destacó la importancia de los lazos económicos en la relación bilateral, prometiendo más oportunidades de mercado para las empresas teutonas.
"Tenemos fuertes lazos económicos. Necesitamos mercados abiertos y libre comercio. La competencia debe ser justa y basada en reglas. Las distorsiones del mercado y las restricciones a la exportación no benefician a nuestros intereses y dañan nuestra economía", agregó Wadephul en uno de sus mensajes en X.
Por su parte, al entrevistarse con Barrot, Wang destacó que las relaciones entre China y Francia "han mostrado una inercia positiva y de progreso" desde la visita del presidente galo, Emmanuel Macron, al país asiático el año pasado; según el comunicado chino, ambos ministros trataron también la cuestión nuclear iraní, aunque por ahora no se han ofrecido más detalles al respecto.
Según el diario hongkonés South China Morning Post, el encuentro de este viernes fue el primero con este formato en celebrarse desde el primer mandato de Macron como presidente.