“Subrayando la asociación histórica y duradera entre Somalia y el Reino Unido, el presidente elogió a su alteza real Sophie por sus importantes esfuerzos de promoción a nivel mundial”, indicó un comunicado de Villa Somalia, casa del Gobierno somalí.
Rhys-Jones abogó por el avance del Plan de Acción Nacional sobre Mujeres, Paz y Seguridad de Somalia y subrayó que la participación de las mujeres es fundamental para la estabilidad a largo plazo y la resiliencia nacional.
La duquesa de Edimburgo también se reunió con la asesora presidencial de Asuntos Exteriores, Jihan Hassan Sheikh Mohamud, hija del mandatario, para discutir “el fortalecimiento de la resiliencia y la promoción del bienestar social”.
“La paz y la estabilidad de Somalia se basan en la fuerza de sus mujeres. Me complace participar en las conversaciones con su alteza real Sophie, duquesa de Edimburgo, centradas en la protección de las mujeres y las niñas de la violencia sexual relacionada con los conflictos y el fortalecimiento de la asociación entre Somalia y el Reino Unido”, expresó Jihan Hassan en su cuenta de X.
Rhys-Jones recorrió el Bajo Shabelle, una región al sur del país que atraviesa una fase crítica marcada por la ofensiva militar contra los yihadistas de Al Shabaab y una crisis humanitaria debido a la sequía, donde se entrevistó con sobrevivientes de violencia de género y organizaciones que brindan asistencia a mujeres en primera línea.
Según un comunicado de la embajada Británica, la esposa del príncipe Eduardo mantuvo una “conversación emotiva” al escuchar los testimonios de mujeres que sufrieron mutilación genital, violaciones y agresión sexual.
La visita se produjo dos semanas después de que el Reino Unido anunciara seis millones de libras esterlinas (unos 6,8 millones de euros) para asistir al país con ayuda humanitaria, donde la inseguridad alimentaria afecta a 6,5 millones de personas producto de la sequía, de acuerdo con la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria en Fases (CIF).
La crisis humanitaria en Somalia es paralela al estado de conflicto que vive el país desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barre, lo que dejó a esta nación sin gobierno efectivo y en manos de milicias islamistas y señores de la guerra.