Miles, que recoge este martes el premio Gutun Zuria 2026 del Festival Internacional de las Letras de Bilbao, cree que "hay ciertas cosas muy buenas de la era digital, como llegar a personas que antes no leían tanto", pero matiza que la clave no se encuentra solo en el "acceso", sino también en la "comprensión y la comunicación de las ideas en comunidad".
En la apertura de la cita bilbaína, la editora recordó, asimismo, que con la llegada del libro electrónico muchos auguraban la muerte del sector editorial, circunstancia que no se ha producido.
La Fundación El Libro de Argentina la eligió ya en 2013 como una de “los profesionales más influyentes” en el mundo del libro, y este martes, de manos del alcalde de Bilbao, Juan María Aburto, recibirá la makila de honor por el premio Gutun Zuria en la 19ª edición del Festival Internacional de las Letras de Bilbao (del 24 al 28 de febrero).
Miles fue editora e impulsora de numerosos escritores latinoamericanos, como del colombiano Juan Gabriel Vásquez o del chileno Roberto Bolaños, sobre quien investigó sus archivos privados y comisarió una exposición bautizada "Archivo Bolaño" hasta el 2003.
La que fue cofundadora de la revista literaria Granta en español y colaboradora de los diarios The New York Times, El País o La Vanguardia, está convencida de que escribir no supone "afirmar certezas", sino reconocer que no las tienes y preguntar. "Es explorar, observar y comparar", valoró.
En ese contexto, subrayó que cada lengua supone "una visión del mundo".
Desde Bilbao, la autora agradeció un galardón que -aseguró- también reconoce a las personas con las que trabajó durante los últimos años, pues, para ella, "escribir no es cuestión de una sola persona, sino que requiere de una comunidad".
Miles, que defendió el libro como objeto físico, destacó su trabajo como editora a la hora de recuperar "voces que muchas veces se pierden", frente al criterio más comercial.
"A los buenos escritores que asumen riesgos es difícil valorarlos normalmente en el momento en que escriben, y requieren del paso del tiempo", puntualizó.
Así, advirtió de la existencia de escritores talentosos, "con cosas muy interesantes que decir", pero que no llegan al gran público por el hecho de escribir en lenguas "no dominantes".
"Yo siempre pienso en (dentro de) 50 años y me pregunto si esas voces y esos libros serán válidos. Ese es mi criterio, no si mañana van a vender millones de libros", aseveró.