En la cuenta de resultados que remitió hoy a la Bolsa de Hong Kong -donde cotiza-, el grupo cifra en unos 4.900 millones de dólares (4.156 millones de euros) ese impacto adverso.
Concretamente, HSBC se anotó pérdidas por 2.100 millones de dólares tras reducirse su participación en el estatal chino Bank of Communications, por 1.500 millones tras vender su cartera de préstamos en Francia o por 1.400 millones en provisión para gastos legales por el caso Madoff, a lo que se agregan costes relativos a su reorganización interna por 1.000 millones de dólares.
No obstante, su facturación aumentó un 3,67 % interanual hasta unos 68.274 millones de dólares (57.903 millones de euros), impulsada por el crecimiento de comisiones en su rama patrimonial y de seguros o por el rendimiento de operaciones con divisas en negocios mayoristas de su división corporativa.
En 2025, HSBC elevó en un 6,3 % sus ingresos netos por intereses hasta unos 34.794 millones de dólares (29.509 millones de euros), mientras que el margen neto de interés -la diferencia entre intereses devengados y los que se han pagado a los clientes- aumentó en 3 puntos básicos hasta situarse en el 1,59 %.
A 31 de diciembre, el banco tenía 988.399 millones de dólares (838.261 millones de euros) concedidos en créditos en términos netos, un 6,2 % más que un año atrás, mientras que los depósitos ascendían a unos 1,77 billones de dólares (1,52 billones de euros), una subida interanual del 7,97 %.
Al cierre del ejercicio, la ratio de solvencia de capital común 'Tier 1' (CET1, recursos propios básicos) era del 14,9 %, misma tasa con la que se finalizó 2024.
Pese a los mencionados planes para reducir costes, en 2025 los gastos operativos se incrementaron en un 10,24 % hasta unos 36.248 millones de dólares (30.742 millones de euros), algo que HSBC achaca de nuevo a la inflación y a la inversión en tecnología; para 2026, espera reducir este aumento a un 1 % bajo una medición que excluye extraordinarios o el propio coste de las medidas de "simplificación".
El consejero delegado de HSBC, Georges Elhedery, aseguró que 2025 fue "un año de acciones decisivas y puesta en práctica ágil" en el que todas sus líneas de negocio "funcionaron bien" a medida que se avanza en los planes para convertirse en un "banco simple, más ágil y centrado".
Así, pese a la "incertidumbre en el entorno macroeconómico", la entidad eleva desde el 15 % al 17 % su objetivo en materia de rentabilidad sobre fondos propios tangibles (RoTE), excluyendo extraordinarios, para cada año hasta 2028, y se marca también por meta un aumento de facturación que alcance el 5 % en ese mencionado ejercicio.
El banco anunció también hoy un dividendo de 0,45 dólares (0,38 euros) por acción con cargo al último trimestre, elevando el total repartido por 2025 a 0,75 dólares (0,64 euros), y reiteró que no acometerá nuevas recompras de acciones hasta que reponga el capital destinado a la compra total de su filial hongkonesa, Hang Seng Bank.
Las acciones de HSBC cayeron hoy un 0,3 % hasta el parón de la media sesión en Hong Kong, durante el cual divulgó sus resultados, aunque acumulan un repunte de casi un 55 % a lo largo de los últimos doce meses.