Danon subrayó que el mundo "no teme a un Irán libre, teme a un régimen radical", y aseguró que Israel actuó para impedir "una amenaza irreversible".
El diplomático agregó que los misiles balísticos lanzados contra territorio israelí "no pueden ser ignorados".
"Se agotó la vía diplomática", dijo, y subrayó que "Irán no cumplió con los compromisos adquiridos, continuó con el enriquecimiento de uranio, no permitió inspecciones, reforzó sus instalaciones militares y continuó financiando grupos terroristas en la región".
"Nos dieron largas y más largas", señaló, enfatizando que "Israel no puede permanecer pasivo" ante "una amenaza directa e inminente".
"El pueblo iraní se merece algo mejor", concluyó.
Antes de su intervención, el embajador ya había explicado a los medios que la operación israelí persigue objetivos concretos: eliminar las amenazas inmediatas, desmantelar el programa nuclear iraní, neutralizar sus capacidades navales y balísticas, y desarticular la red de aliados que, según Israel, desestabiliza la región.
Destacó que estas acciones buscan "proteger a su población y garantizar la seguridad del país" ante "un régimen que ignora sistemáticamente las resoluciones internacionales".