“No deja lugar a dudas que se trata de un acto de agresión armada planificado y no provocado contra un Estado soberano e independiente, que es miembro de la ONU”, reza el comunicado de Exteriores ruso.
La nota subraya que los ataques se efectuaron durante el renovado proceso de negociaciones con Irán, diseñado “supuestamente para garantizar la normalización a largo plazo en torno a la República Islámica”.
Además, se destaca que la parte rusa había recibido señales sobre la falta de interés de los israelíes para una confrontación armada con Irán. Asimismo, Moscú exigió poner fin a la escalada y devolver la situación a un cauce político y diplomático.
Lea más: Trump: "Hay una operación a gran escala en marcha" para "aniquilar" al régimen iraní
“Soluciones pacíficas”
“Rusia, como siempre, está dispuesta a facilitar la búsqueda de soluciones pacíficas basadas en el derecho internacional, el respeto mutuo y el equilibrio de intereses”, agrega el comunicado.
El pasado 30 de enero, en medio de las crecientes tensiones entre Washington y Teherán, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Ali Larijani, visitó por sorpresa Moscú y fue recibido por el líder ruso, Vladímir Putin, sin que los resultados de esa reunión se hicieran públicos.