Cerro Porteño vence a Junior 1-0: Resurgió el Ciclón

Jonathan Gabriel Torres de Cerro Porteño festeja un gol ante Junior de Barranquilla en el estadio La Nueva Olla de Barrio Obrero
El argentino Jonatan Torres (29 años) festeja su gol, con el que Cerro Porteño se impuso sobre Junior en Barrio Obrero. Lo acompaña el juvenil Édgar Páez (19).Fernando Romero

Con más empuje que fútbol, Cerro Porteño conquistó este martes su primera victoria en la Copa Libertadores contra el colombiano Junior de Barranquilla, al que venció por 1-0 en La Nueva Olla.

Los partidos de Copa se ganan como sea

Para desplegar un fútbol dinámico, intenso, se necesita una buena base física, tanque lleno. Pero este Cerro Porteño entra en reserva muy pronto. Tardía preparación, tendal de lesionados e inclusión de chicos como parche, no como solución.

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Entonces, había que apretar, tomarse el respiro de tanto en tanto, para luego volver a salir con fuerza.

El juego azulgrana de elaboración, colectivo, duró poco. Brotaron las pelotas largas. Pretender superar al rival mejor estructurado con “piqui-piqui” era difícil.

Fue Junior el que generó las mejores ocasiones de gol en el primer tiempo. Pérez exigió a Arias que intervino con la pierna (fue una de las figuras) y tras una rauda incursión ofensiva por banda, Teófilo Gutiérrez le sacó pintura al travesaño.

Del lado local, una definición forzada de Páez desde buena ubicación. La ida al descanso fue picante por los gestos del suplente paraguayo Guillermo Paiva, identificado con Olimpia e incitador de azulgranas.

La complementaria fue ataque por ataque, con el mediocampo de tránsito. Con cierta frescura, avanzó el Ciclón, llegó al gol con una proyección de Pérez, la asistencia a Torres para la definición del “Bocón”.

Modo defensivo activado inmediatamente, al toque, en el entendimiento que los partidos coperos se deben ganar como sea, más aún de local.

Cerro Porteño sacó adelante un duelo difícil por sus limitaciones, porque dio la sensación que Junior no era gran cosa. La cuestión estética del equipo de Ariel Holan quedará para otro momento. La cuestión era colocarse el overol, trabajar para salir adelante.

Para los azulgranas, el resultado es un gran estímulo para el clásico dominical contra Olimpia.