El Departamento del Tesoro denunció en un comunicado que el ejército ruandés "apoya, entrena y combate activamente" junto al M23, un grupo armado sancionado por EE.UU. y Naciones Unidas, "responsable de abusos contra los derechos humanos y una crisis de desplazamientos masivos" en el Congo.
Entre los oficiales sancionados se encuentran el Jefe del Estado Mayor del Ejército de las Fuerzas de Defensa de Ruanda, Vincent Nyakarundi, los comandantes Ruki Karusisi y Stanislas Gashugi, y el Jefe del Estado Mayor de la Defensa, Mubarakh Muganga.
Días después de que Trump presidiera en diciembre la firma en Washington de un pacto de paz entre los gobiernos de ambos países africanos, "el M23 tomó Uvira, una ciudad estratégica ubicada en la frontera entre la República Democrática del Congo y Burundi", indica el Tesoro en un comunicado.
“El presidente Trump es el Presidente de la Paz, y el Tesoro utilizará todos los recursos a su disposición para garantizar que las partes de los Acuerdos de Washington cumplan con sus obligaciones”, declaró en un comunicado el secretario de esa agencia, Scott Bessent.
Desde que los presidentes congoleño, Felix Tshisekedi, y ruandés, Paul Kagame, firmaran el pasado 4 de diciembre el acuerdo de paz, ambas partes se han acusado mutuamente de violar el pacto.
Por su parte, el Departamento de Estado insistió hoy en un comunicado separado que la captura de la ciudad congoleña de Uvira es una "clara violación" de este compromiso y reiteró las acusaciones de que M23 es responsable de "ejecuciones sumarias y violencia contra civiles, incluyendo mujeres y niños"
Las medidas del Tesoro implican el bloqueo de propiedades y activos que los sancionados tengan en EE.UU. y prohíben a los estadounidenses realizar transacciones que involucren estos bienes.
Desde 1998, el este de la RDC vive un conflicto alimentado por grupos rebeldes y el Ejército, pese al despliegue de una misión de paz de la ONU.
La crisis en esa zona se agravó a finales de enero de 2025, cuando los rebeldes del M23, respaldados por Ruanda -según la ONU y varios países occidentales-, tomaron el control de Goma, capital de la provincia de Kivu del Norte, y semanas después de Bukavu, capital de la vecina Kivu del Sur.
El pacto firmado en Washington se suma a los esfuerzos de mediación auspiciados por Catar entre el Gobierno congoleño y el M23, que el pasado 15 de noviembre rubricaron en Doha un acuerdo marco para avanzar hacia el fin del conflicto.