Óscar Cardozo: “Ya di todo en el fútbol y el fútbol ya me dio todo también”

La recordada celebración del delantero paraguayo, Óscar "Tacuara" Carodozo tras anotar el último penal albirrojo, en el encuentro ante Japón, por los octavos de final del Mundial Sudáfrica 2010, que se definió desde los doce pasos.
La recordada celebración del delantero paraguayo, Óscar "Tacuara" Carodozo tras anotar el último penal albirrojo, en el encuentro ante Japón, por los octavos de final del Mundial Sudáfrica 2010, que se definió desde los doce pasos.

El fútbol paraguayo despide a uno de sus máximos referentes. Óscar “Tacuara” Cardozo anunció oficialmente su retiro de la actividad profesional. En una emotiva charla con el Cardinal Deportivo, el goleador analizó su presente y recordó el sacrificio que lo llevó desde el interior del país hasta la cima de Europa.

Tras años de romper redes, el delantero asegura que vive este proceso con absoluta tranquilidad, refugiado en el seno familiar. “Yo me siento súper bien porque ya decidí hace rato lo que iba a hacer y lo tomo con mucha calma. Estoy muy bien con la familia, disfrutando de la familia; y así estoy, gracias a Dios: tranquilo con la familia, disfrutando”.

Consultado sobre la nostalgia o el peso de abandonar el césped, Cardozo fue claro al señalar que el fútbol le devolvió con creces todo su esfuerzo. “Yo no lo tomo así; lo tomé muy tranquilo. Yo creo que di todo en el fútbol y el fútbol ya me dio todo también. Lo estoy tomando con mucha calma y, así como te digo, ya decidí hace rato lo que iba a hacer”.

Su nueva misión: Ayudar a los jóvenes

Sobre su futuro fuera de las canchas, “Tacuara” tiene una meta clara: ser el guía que él no tuvo para los chicos que sueñan con salir adelante a través del deporte. “No, en el fútbol todavía no me decidí en qué realmente voy a estar, pero quiero estar. Así como dije en el video (despedida) también, quiero ayudarles a los chicos para que lleguen a su propósito, para que no pasen mal lo que yo pasé en mi llegada a Europa o cuando salí por primera vez de Paraguay. Muchas cosas pasan cuando uno sale del interior, no sabes muchas cosas; entonces en eso yo quiero ayudarles un poquito más a los chicos”.

Los inicios en el fútbol del interior

El atacante recordó con precisión sus primeros pasos en las ligas regionales y su rápido ascenso al fútbol profesional con el club esteño. “Sí, rapidísimo fue, rapidísimo fue. Yo empecé, como todos saben, el 24 de junio en la Liga Pastoreo —cuando eso era la Liga Pastoreo todavía, ahora creo que ya es otro—. Y ahí me convocaron a la selección de Pastoreo, donde hice también muchos goles y por eso me compró el 3 de Febrero de Ciudad del Este. Ahí lo hice todo, desde cadete hasta primera, y salimos campeones en Intermedia después de siete años”.

El salto meteórico a Europa

Su paso por la Primera División fue breve debido a su contundencia goleadora, lo que lo llevó a cruzar el océano en apenas un par de temporadas. “Ahí me compró Nacional y en Nacional jugué un año y medio nomás; un año y medio nomás jugué y después ya me compró Newell’s. En Newell’s jugué un año y después ya me fui a Europa, rapidísimo. En tres o cuatro años... en tres años yo creo que ya estuve... desde que jugué en primera de Intermedia, salimos campeones y ahí ya en dos o tres años estuve en Europa. Pero para llegar a eso, para llegar al 3 de Febrero a jugar en primera, en Intermedia, es lo que se sufrió. Se sufrió mucho, ahí es que sufrí mucho”.

El sacrificio de las madrugadas

Detrás del éxito internacional hubo una etapa de carencias y disciplina extrema, marcada por la soledad de vivir lejos de casa siendo muy joven. “Se sufrió mucho, te digo, porque tenía que levantarme e irme de la casa de donde yo vivía, de la casa de la familia Araujo. Me tenía que levantar, ponle a las cuatro de la mañana; me tenía que ir a agarrar el colectivo, llovía o no llovía, con frío o calor, y tenía que llegar a donde se entrenaba. Entonces eso más que nada”.

Las barreras culturales y el idioma

Finalmente, Cardozo reflexionó sobre el desarraigo y la dificultad de adaptarse a nuevos mundos cuando el punto de partida es la humildad del campo paraguayo. “Después, económicamente. Tuve que dejar a la familia allá en el interior de donde salí, Raúl Arsenio Oviedo. Entonces eso es lo que más se sufre, más porque vos vivías en una casa ajena; por más que te traten bien y te demuestren que sos uno más de la familia, igual se extraña, igual se sufre. Eso es lo que se sufría mucho más. Después de la transferencia se sufre otra cosa, porque uno sale del interior y no hablaba... yo no hablaba mucho, hasta ahora no hablo bien español. Allá se hablaba solamente guaraní y la gente en Asunción, después en Argentina... y luego te vas a Portugal y ya es otra cosa. Entonces, se sufre ya de otra manera”.