En su nota, los hutíes expresaron su pleno apoyo a Hizbulá, que el pasado domingo se unió al lanzamiento de misiles y drones contra Israel en respuesta a los bombardeos que el gobierno de Benjamin Netanyahu inició contra Irán, que entre otros daños causaron la muerte del líder supremo y clérigo chií Alí Jameneí.
En este contexto, los hutíes denunciaron los ataques israelíes contra el sur del Líbano que arrancaron en represalia por el lanzamiento de cohetes del domingo y que ya han causado decenas de muertos y miles de desplazados, y afirmaron que Hizbulá tiene el "derecho legítimo" a dar una respuesta, según el derecho internacional.
El grupo afirmó además que Israel ha perpetrado asesinatos y destrucción a diario en Líbano durante más de 15 meses, a pesar del acuerdo de alto el fuego.
En su nota, el ministerio hutí criticó al primer ministro Nawaf Salam por anunciar medidas contra Hizbulá, prohibir sus actividades y retirar sus fuerzas de ciertas zonas en lugar de resistir a las operaciones israelíes.
Salam anunció que su gobierno prohibirá la actividad militar de Hizbulá después de que el grupo atacara instalaciones militares en el norte de Israel pese a las advertencias de las autoridades libanesas de que el Estado libanés es el único legalmente habilitado para ejercer violencia y actuar en caso de guerra o conflicto.
"No vemos justificación a que el primer ministro (Nawaf) Salam y su Gobierno tomen decisiones impulsivas contra ciudadanos libaneses que rechazan la ocupación, acusándolos de violar una paz que el propio enemigo ha negado y rechazado mantener durante un año y cuatro meses", dijo el líder parlamentario de Hizbulá Mohammad Raad cuando se conoció la prohibición gubernamental.
Lo hutíes, que controlan la mayor parte del noroeste de Yemen y están alineados con Irán, se han posicionado como parte del "eje de resistencia" regional junto a Hizbolá y Hamás.
Desde el inicio de la guerra de Gaza a finales de 2023, el grupo ha lanzado decenas de ataques con misiles y drones contra buques del Mar Rojo, alegando que las operaciones tienen como objetivo presionar a Israel y apoyar a los palestinos.
Sin embargo, el grupo alcanzó un acuerdo hace casi un año con EE.UU. para detener sus ataques a la navegación después de una ofensiva de bombardeos impulsada por el presidente estadounidense, Donald Trump, y desde entonces se ha quedado en un segundo plano.