El secretario de Estado de Seguridad del Gobierno laborista, Dan Jarvis, dijo en una intervención ante el Parlamento que el Reino Unido se ha puesto en contacto con representantes de la Administración china en la capital británica y en Pekín.
La comandante Helen Flanagan, jefa de la unidad antiterrorista de la Met, afirmó en un comunicado que esta mañana se detuvo a un varón de 39 años en Londres, a otro de 68 años en la localidad galesa de Powys y a un tercero de 43 años en Pontyclun, también en Gales.
Los detenidos son sospechosos de asistir a un servicio de inteligencia extranjero en contra de lo dispuesto en la Ley de Seguridad Nacional de 2023.
La jefa policial señaló que en los últimos años se registra "un aumento significativo de los casos relacionados con la seguridad nacional", por lo que se trabaja con socios internacionales "para interrumpir actividades malignas".
Estos arrestos se producen después de la polémica aprobación el pasado enero por parte del Gobierno británico de la apertura de una superembajada china en un complejo cerca del puente de la Torre de Londres, a lo que se oponen políticos y vecinos al considerar que puede derivar en actividades de espionaje y afectar a infraestructuras críticas.