Durante los pasados 23 días, la planta dependió sólo de una línea externa de 750 kilovoltios (kV) para mantener todas las funciones esenciales de seguridad nuclear, mientras que ahora cuenta con una segunda fuente de 330 kV, informó este viernes la agencia nuclear de la ONU en un comunicado.
Antes de la guerra, la central nuclear contaba con cuatro líneas de 750 kV y seis de 330 kV. Zaporiyia cuenta con seis reactores, ahora en parada fría, pero con necesidad de energía debido a las tareas de refrigeración con agua.
"La restauración de una línea adicional de suministro externo refuerza la seguridad y la protección nuclear", indicó el director ejecutivo del OIEA, Rafael Grossi.
La conexión ahora reparada se desactivó el pasado 10 de febrero debido a "actividad militar", señala el OIEA sin dar más datos.
Las reparaciones, supervisadas a diario por el OIEA y que incluyeron trabajos de desminado, comenzaron a finales de febrero y concluyeron este jueves.
Grossi advirtió de que las líneas externas de la central se han desconectado en múltiples ocasiones en los últimos tres meses, incluidas dos pérdidas totales de suministro externo, lo que suponía un riesgo, ya que todas las tareas de seguridad dependían del funcionamiento de los generadores.