El comunicado llegó en respuesta a la resolución emitida el pasado domingo por la Liga Árabe tras una reunión extraordinaria en la que se condenó sin paliativos los ataques "injustificados" iraníes contra varios países árabes de la región y se defendía su derecho a tomar medidas ante los mismos.
La nota de los hutíes rechaza esa caracterización y defiende las acciones de Teherán como legítimas, ya que se dirigen "contra bases militares en varios países árabes" y se enmarcan "en su derecho a la legítima defensa".
“Lo que amenaza la paz y la seguridad regional e internacional, así como la seguridad de los corredores marítimos, la seguridad energética mundial y la seguridad y libertad de la navegación marítima comercial, es la agresión estadounidense e israelí contra Irán, no el ejercicio por parte de Irán de su derecho a la legítima defensa”, declaró la nota.
Los hutíes también instaron a los gobiernos árabes a reconsiderar la posibilidad de albergar bases militares estadounidenses y, en su lugar, confiar en sus propias capacidades para salvaguardar la seguridad y la integridad territorial.
“Ha llegado el momento de que los Estados árabes dirijan la brújula de la hostilidad hacia el verdadero enemigo que ataca a toda la nación”, declaró el ministerio, refiriéndose a lo que denominó “el sionismo global y sus armas, Estados Unidos y la entidad enemiga israelí”, añadieron.
Los hutíes, que controlan la capital de Yemen, Saná, y gran parte del noroeste del país, están estrechamente alineados con Irán y forman parte de lo que Teherán denomina el “eje de la resistencia”, una red regional de grupos armados opuestos a Israel y Estados Unidos.
Desde el inicio de la guerra en Gaza en octubre de 2023, los hutíes han lanzado misiles y drones hacia Israel y han atacado buques comerciales en el Mar Rojo y el Golfo de Adén, alegando que los ataques buscan presionar a Israel para que detenga su ofensiva contra los palestinos.
La campaña interrumpió la ruta marítima, hasta que una oleada de ataques de Estados Unidos y sus aliados contra las posiciones hutíes llevó al grupo a acordar con Donald Trump una pausa en sus ataques contra la navegación.