Según Bloomberg, esta decisión de la empresa con sede en San Francisco, persigue que estas imágenes no sean utilizadas tácticamente para obtener objetivos y atacar a "aliados y socios de la OTAN”, comentó la compañía.
La decisión subraya el creciente papel estratégico de operadores de satélites comerciales en conflictos modernos, donde esos datos e imágenes pueden dar forma a la planificación militar.
El proveedor de satélites comerciales dijo que actualmente tiene contratos con la OTAN y la Marina de los EE.UU. y sus satélites están ampliando su área de vigilancia a zonas de Irán, las bases aliadas cercanas, los estados del Golfo y la zona de conflicto.