El bono fue respaldado por la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés), el BID Invest y el banco neerlandés de desarrollo empresarial FMO.
Los recursos del bono se destinarán al financiamiento de proyectos estructurados en cinco ejes estratégicos: uso productivo de la tierra y agricultura; producción sostenible en ecosistemas de agua dulce y marinos; gestión de residuos y plásticos; actividades forestales y plantaciones; y servicios de turismo y ecoturismo.
Las iniciativas elegibles deberán demostrar impactos ambientales positivos y medibles, incluyendo la reducción en el uso de agua y de insumos químicos, la adopción de certificaciones de sostenibilidad reconocidas internacionalmente, la protección de hábitats y el fortalecimiento de la gestión sostenible de los recursos naturales.
"Además de fomentar un desarrollo resiliente e inclusivo, la iniciativa ofrece una oportunidad real de negocio para los bancos: canaliza capital hacia sectores que generan empleo y protegen la naturaleza, atrayendo inversionistas internacionales comprometidos con la sostenibilidad", indicó en un comunicado la gerente de Asesoría en Finanzas Sostenibles y Servicios de Preinversión de IFC, Marcela Ponce.
Por su parte, la vicepresidenta ejecutiva de Banco Bolivariano, Rocío Salazar, destacó que su institución asume "la responsabilidad de asegurar que los recursos movilizados generen valor ambiental y económico, apoyando a clientes que cumplen con los más altos estándares ambientales y sociales, y motivando a otros actores a avanzar en esa misma dirección".
La IFC, entidad del Grupo Banco Mundial dedicada al desarrollo del sector privado en mercados emergentes, ratificó su respaldo al fortalecimiento de los mercados de finanzas sostenibles en Ecuador, con soluciones que integran rentabilidad, protección ambiental y desarrollo, y que contribuyen a preservar la biodiversidad como un activo estratégico para el crecimiento de largo plazo del país.
Asimismo, resaltó que el bono se alinea con estándares internacionales de finanzas sostenibles y con los esfuerzos para fortalecer el uso responsable del capital natural como motor de desarrollo.