"Este es un acto cobarde de agresión contra la comunidad judía. Comprendo el miedo y la ira de los judíos de Ámsterdam", dijo en un comunicado difundido por medios locales la alcaldesa de la ciudad, Femke Halsema.
Asimismo, el primer ministro neerlandés, Rob Jetten, calificó el ataque de "terrible" y dijo que iniciaría conversaciones con la comunidad judía. "Deben sentirse siempre seguros en nuestro país", añadió.
Según las autoridades, las cámaras de vigilancia grabaron a una persona colocando y detonando el explosivo en el muro exterior de la escuela.
Este ataque se suma a una explosión frente a una sinagoga de Róterdam, ocurrida el jueves, y a otro ataque en una sinagoga de Lieja (Bélgica) el pasado lunes.
La policía de los Países Bajos arrestó ayer a cuatro jóvenes, uno de ellos menor de edad, sospechosos de la explosión en la sinagoga de Róterdam.
"Dos noches seguidas, un cobarde ataque con un artefacto explosivo contra un edificio judío", dijo según medios locales el ministro de Justicia neerlandés, David van Weel, añadiendo que "gracias a las medidas de seguridad y la vigilancia, se evitó un daño mayor».