El Gobierno cubano anunció el pasado jueves su decisión "soberana", consultada con El Vaticano, de excarcelar 51 reclusos y un día más tarde comenzaron a salir de prisión los primeros presos, coincidiendo con el anuncio de La Habana de que había iniciado un diálogo con EE.UU., aunque el Ejecutivo cubano en ningún momento ha vinculado ambas cuestiones.
Según la lista de PD, la mayoría de los excarcelados son ciudadanos anónimos que participaron en las protestas antigubernamentales del 11 de julio de 2021, las mayores en décadas en la isla y ampliamente pacíficas.
Los reos beneficiados por esta medida que estaban en prisión por motivos políticos son todos varones, de entre 25 y 65 años, y cumplían condenas de entre 6 y 18 años.
Además, PD ha podido constatar que al menos cincos presos comunes también han sido excarcelados en este proceso.
Estas excarcelaciones no son indultos, sino un beneficio que permite al preso salir del centro penitenciario aunque la pena no esté extinguida, una medida que queda condicionada al cumplimiento de ciertos requisitos durante el tiempo restante de la condena.
La ONG Amnistía Internacional (AI) criticó la "opacidad" de la medida, por no venir acompañada de una lista de beneficiados ni explicaciones sobre la modalidad de liberación.
Denunció asimismo la utilización de presos "de manera deshumanizante", "como fichas de cambio en un juego político", e insistió en la liberación "inmediata e incondicional" de todas las personas "injustamente encarceladas en Cuba".
Cuba ha excarcelado ya en ocasiones previas, la ultima en 2025, a una serie de presos -entre ellos prisioneros por motivos políticos, según las clasificaciones de distintas ONG-, muchas de ellas tras contactos con El Vaticano o con su mediación.
Precisamente, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, se reunió el 28 de febrero en El Vaticano con el papa León XIV, que había pedido "diálogo" a La Habana y Washington, y su secretario de Estado, el cardenal Pietro Parolin.
Ocho días antes había acudido también a Roma el embajador estadounidense en Cuba, Mike Hammer, quien se entrevistó con el secretario del Vaticano para las Relaciones con los Estados, Paul Richard Gallagher.
Según PD, a finales de febrero la cifra de presos por motivos políticos en Cuba ascendía a 1.214 personas, su máximo histórico. Justicia 11J, por su parte, contabilizó 760 personas privadas de libertad por razones políticas.