Según los últimos datos difundidos por la oficina, perteneciente al Ministerio de Salud Pública, entre las 2.221 personas que resultaron heridas en diferentes partes del Líbano desde el estallido del conflicto el pasado 2 de marzo hay al menos 334 menores.
En las últimas 24 horas, los ataques israelíes causaron la muerte de 26 personas y heridas a otras 80, mostrando por tercer día consecutivo una disminución considerable en la media diaria que se venía registrando en las dos semanas anteriores.
Entre las nuevas víctimas mortales, hay al menos tres soldados libaneses que fallecieron a causa de sendos bombardeos en la provincia meridional de Nabatieh mientras pasaban por la zona en sus vehículos, tal y como confirmó el Ejército.
Israel mantiene una ofensiva aérea concentrada principalmente en el sur y el este del Líbano, así como las afueras de Beirut, a la que el lunes se sumó también el anuncio de una operación terrestre en el sur del país, entre temores a una potencial invasión a largo plazo.
Por su parte, el grupo chií libanés Hizbulá continúa lanzando diariamente ataques de alcance limitado contra el norte de Israel, coincidiendo con la guerra de Irán, el principal aliado y mecenas del movimiento.