El comunicado comienza condenando "en los términos más tajantes" los ataques iraníes contra "barcos desarmados", infraestructuras civiles, instalaciones de petróleo y gas y el cierre de facto del estrecho de Ormuz por parte de Irán, que - recuerdan - son una violación de la resolución 2817 del Consejo de Seguridad de la ONU.
Subrayan que los ataques iraníes tendrán consecuencias que "van a sufrir gente de todo el mundo, especialmente los más vulnerables".
Además, se dicen listos a "contribuir a los esfuerzos adecuados para garantizar un paso seguro por el estrecho (de Ormuz)", sin mayores precisiones y sin aludir concretamente a la petición estadounidense de participar en una suerte de coalición que escolte a los cargueros que se atrevan a atravesar Ormuz.
"Aplaudimos el compromiso de las naciones que se han sumado a un plan de preparación", señalan, sin dar otros detalles.
"La seguridad marítima y la libertad de navegación benefician a todos los países", concluyen, antes de llamar "a todos los países a respetar la ley internacional".
Ni Estados Unidos ni Israel -país este último que también ha bombardeado una enorme instalación gasística en Irán en las últimas horas- aparecen mencionados por su nombre en el comunicado.