Orbán bloquea desde finales de enero el préstamo de 90.000 millones de euros de la UE a Ucrania, cuando el tránsito del crudo proveniente de Rusia quedó interrumpido debido a un ataque ruso al oleoducto Druzhba, que cruza Ucrania en dirección a Hungría y Eslovaquia.
A su entrada en la cumbre que los líderes europeos mantienen hoy en Bruselas para tratar este asunto, entre otros, el primer ministro de Croacia subrayó que la seguridad del suministro de petróleo puede garantizarse gracias al conducto croata JANAF, que también traslada crudo a esos dos países.
"Croacia puede suministrar todo el petróleo que Hungría y Eslovaquia necesitan", dijo Plenković, que precisó que este conducto no transporta crudo procedente de Rusia.
Por el momento, el dirigente húngaro se ha mantenido firme a su entrada al Consejo en que no cederá a menos que su país vuelva a recibir petróleo ruso a través de ese oleoducto. "Si no hay petróleo, no hay dinero", remarcó.
"Para Hungría es vital recibir petróleo", dijo Orbán, y agregó que los hogares y las empresas húngaras irán a la quiebra si no se reanudan los suministros de energía.
Los países aspiran a atenerse al préstamo de 90.000 euros pactado en diciembre, no solo por Ucrania sino también por la credibilidad de las decisiones del Consejo Europeo, si bien fuentes comunitarias apuntaron a la posibilidad de un "plan B" y de encontrar "soluciones creativas" si se mantiene el bloqueo.