Así lo informó este jueves el primer ministro esloveno, Robert Golob, al margen de la reunión del Consejo Europeo que se celebra en Bruselas.
“Tras las consultas de ayer, enviamos una carta tanto al presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, como a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, instándoles no solo a investigar el caso, sino también a utilizarlo para preparar una respuesta más eficaz, especialmente preventiva, de cara al futuro”, dijo Golob, citado por la agencia eslovena STA.
“Independientemente de quién sea el cliente y quién el contratista, este es un caso que, en conjunto, consideramos una grave violación de los fundamentos de la democracia europea", subrayó el mandatario.
Golob se refería así a la polémica desatada en su país tras la filtración en las redes sociales de conversaciones grabadas en secreto a distintas personalidades, en las que supuestamente sugerían formas de influir en el Gobierno de Golob para acelerar trámites o conseguir contratos.
Algunas de las personas sostienen que fueron grabadas sin saberlo durante reuniones con supuestos inversores y que todo fue manipulado para comprometerles y dar la impresión de actividades delictivas.
El líder opositor de derecha Janez Jansa admitió haberse reunido antes de las elecciones con un representante de la 'Black Cube', aunque negó conocer a la empresa y rechazó las acusaciones.
El lunes pasado un periodista de investigación y varios expertos denunciaron que la empresa israelí 'Black Cube' organizó una campaña para desacreditar al gobierno de centroizquierda encabezado por Golob, después de mantener contactos con Jansa y su SDS.
'Black Cube', fundada en 2010 por antiguos miembros de los servicios de inteligencia de Israel, está especializada, según su página web, en la recopilación de información para litigios de alto nivel.
Jansa, un nacionalista y eurocrítico en la línea del húngaro Viktor Orbán, ha sido primer ministro en tres periodos (2004-2008; 2012-2013; y 2020-2022), es un admirador del presidente de EEUU, Donald Trump, y tiene buenas relaciones con el jefe del Gobierno de Israel, Benjamín Netanyahu.
El escándalo sacudió a la opinión púbica eslovena en la recta final de las elecciones legislativas del próximo domingo, a las que los sondeos auguran un resultado ajustado, con el Partido Democrático Esloveno (SDS), de Jansa, y el gobernante Movimiento por la Libertad (GS), de Golob, empatados en torno al 22 o 23 % de los votos, pero con una ligera ventaja de escaños, 26 frente a 24, para el primero.