"En primer lugar, a Estados Unidos y a Israel: Ya es hora de poner fin a esta guerra que corre el riesgo de descontrolarse, causando un inmenso sufrimiento a la población civil y con repercusiones en la economía mundial que son realmente dramáticas y pueden acarrear consecuencias trágicas, especialmente para los países menos desarrollados", advirtió el secretario general de la ONU junto al presidente del Consejo Europeo, António Costa.
Asimismo, Guterres también lanzó un mensaje a Irán para que "deje de atacar a sus vecinos", y recordó que el Consejo de Seguridad de la ONU ya ha condenado esos ataques y "ha ordenado la apertura del estrecho de Ormuz".
"El cierre prolongado del estrecho de Ormuz causa un enorme sufrimiento a tantas personas en todo el mundo que no tienen nada que ver con este conflicto", señaló, añadiendo que "es hora de que la fuerza de la ley prevalezca sobre la ley de la fuerza".
Por otro lado, tanto Guterres como Costa hicieron hincapié en mantener un orden internacional "basado en normas" y "en el que haya justicia".
El secretario general de la ONU apuntó que espera que la UE desempeñe "un papel absolutamente central en los esfuerzos por crear un orden internacional basado en el Estado de derecho, un orden internacional en el que haya más justicia, en el que haya más acción climática, en el que tengamos un mayor control sobre la evolución de las tecnologías y en el que prevalezca el derecho internacional".
Por su parte, Costa reflexionó sobre "estos momentos tan turbulentos que estamos viviendo" y advirtió de que "es decisivo defender el orden internacional basado en normas, apoyar el multilateralismo y respaldar la acción de las Naciones Unidas".
"Muchos actores internacionales están cuestionando el orden internacional", dijo el presidente del Consejo Europeo, pero "la alternativa es el caos", aseguró, poniendo como ejemplo las guerras en Irán, Ucrania y Gaza.
Los líderes de la UE comenzaron este jueves una cumbre centrada en discutir la respuesta a la escalada bélica en Oriente Medio, pero también la ayuda a Ucrania, en riesgo por el veto de Hungría, y la mejora de la competitividad europea, amenazada ahora por el impacto del encarecimiento de la energía.
El secretario general de la ONU participó como invitado en el almuerzo de trabajo hoy con los líderes de los Veintisiete.