Sánchez, Merz y Von der Leyen participan en la reunión del Consejo Europeo de Bruselas en el que, entre otros asuntos, se analiza la situación de esa guerra y los efectos económicos que está provocando.
En las imágenes previas al inicio de la reunión se observa cómo el presidente del Gobierno, tras acceder a la sala del Consejo, se dirige al lugar en el que se encontraba el canciller alemán junto a otros líderes y ambos se saludan.
Instantes después ya se ve a ambos conversando a solas de forma distendida.
Sánchez y Merz se han visto por vez primera tras la situación provocada por el hecho de que el canciller estuviera presente junto al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca en el momento en que éste criticó a España por su posición ante el ataque a Irán y amenazó con un embargo comercial.
Merz guardó silencio ante esas palabras y sí dijo sobre la negativa de España a comprometerse a aumentar el gasto en defensa hasta el 5 %, que está intentando convencer al Gobierno español para que acepte incrementarlo, ya que señaló que eso forma parte de la seguridad común de la OTAN.
La actitud de Merz provocó que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, hablase con su homólogo alemán, Johann Wadephul, para mostrar su sorpresa.
Además, se sucedieron informaciones en las que se aseguraba que el canciller intentó contactar sin éxito con Sánchez, pero el Gobierno español explicó que eso fue antes de las amenazas de Trump y que la imposibilidad de contactar se debió a que Merz llamó a un número de teléfono que tenía de Sánchez y que éste ya había cambiado.
Sánchez ya restó importancia días atrás a la actitud de Merz al señalar que tuvo que ser muy incómoda la situación ante las palabras de Trump, y al entender que en su reunión privada con el presidente estadounidense, defendió a España y recalcó que la política comercial corresponde a la Unión Europea y no es una cuestión bilateral.
En ello insistió este jueves Sánchez a su llegada a la reunión del Consejo, cuando, en declaraciones a los periodistas, afirmó que tiene "la mejor de las relaciones" con el Gobierno alemán.
"Lo que es relevante para mí, y se lo quiero agradecer al canciller Merz, es que en la reunión privada que tuvo con el presidente Donald Trump le explicara la solidaridad de Europa, y por supuesto también de Alemania, con España ante una amenaza de coerción que en nada se ajusta a la política comercial, que está en manos de la UE y no de los gobiernos nacionales", manifestó.
Tras su conversación con Merz, el presidente del Gobierno se acercó a Von der Leyen, y ambos se saludaron también de forma distendida e intercambiaron unas palabras.
Fue igualmente el primer encuentro entre ambos después de las palabras de la presidenta de la Comisión en las que dio por acabado el orden internacional que existía hasta ahora y aseguró que Europa ya no podía ser la guardiana de ese viejo orden.
Sánchez advirtió ante esa posición que el dilema no es un viejo o un nuevo orden, sino un orden o un desorden internacional que dijo que fue el que llevó a dos guerras mundiales, y defendió que los valores y principios de la UE no deberían cambiar.
Pero acogió con satisfacción que Von der Leyen matizara posteriormente sus palabras asegurando que la Unión Europea siempre defenderá los principios de Naciones Unidas y el derecho internacional.
Eso es lo que volvió a poner de relieve Sánchez en sus declaraciones este jueves a los periodistas al señalar que la presidenta de la Comisión fue en sus últimas manifestaciones muy clara en la defensa del orden y derecho internacionales.