En tiempos de guerra, la ciudad de Jerusalén suele blindarse y en muy contadas ocasiones fue blanco de proyectiles. El panorama cambió hace unos días con el conflicto entre Estados Unidos e Israel contra Irán, que inició el pasado 28 de febrero.
Jerusalén es una ciudad santa tanto para judíos y musulmanes, como también para los cristianos.
El Ejército israelí viene desde hace varios días alertando de oleadas de misiles sobre la Ciudad Santa. Los disparos hicieron sonar las alarmas en Jerusalén, donde se escucharon explosiones de posibles intercepciones, reportó EFE.
Oleada de ataques
Unos minutos después de la cuarta andanada sobre Jerusalén, Irán lanzó otra sobre el norte de Israel.
Poco después de las andanadas, la Guardia Revolucionaria iraní dijo haber lanzado una nueva oleada de bombardeos contra objetivos como el “corazón” y el sur de Israel, incluido Tel Aviv, y las bases del Ejército estadounidense en la región.
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En estos ataques, se emplearon misiles con múltiples ojivas de los modelos Qadr, Jorramshahr, Qiyam y Zulfiqar, así como drones, según el comunicado difundido por la agencia iraní Tasnim.
Merma de capacidades
El Servicio de Bomberos de Israel dijo haber recibido informes iniciales sobre algunos impactos en el distrito de Jerusalén y aseguró que equipos de rescate se dirigieron al lugar.
Por su parte, el servicio de emergencias Magen David Adom (MDA) no reportó ningún herido hasta el momento.
Estas andanadas tan seguidas, que no habían ocurrido en Jerusalén desde el principio de la guerra, se produjeron después de que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, diera una rueda de prensa desde su oficina en esta ciudad.
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Caso Epstein
Netanyahu aseguró que Irán se ha quedado sin “capacidades para producir uranio ni misiles balísticos” y también afirmó que Israel “actuó solo” en el ataque contra las instalaciones gasísticas de Pars Sur, que forman parte del mayor yacimiento de gas del mundo que comparten Irán y Catar.
La Guardia Revolucionaria iraní respondió que Netanyahu “se ha embarcado en una guerra cobarde y ya perdida contra Irán” para “escapar de derrotas anteriores, de las crisis internas del régimen y de los escándalos de Epstein”, en referencia al presidente estadounidense, Donald Trump.
Ayer, Teherán ya había lanzado doce andanadas de misiles contra distintos puntos de Israel, incluidos proyectiles de racimo, que tampoco dejaron heridos graves.