"Actuamos para alejar la amenaza de nuestra frontera y nos mantendremos en primera línea como barrera entre las comunidades civiles y cualquier amenaza", añadió Zamir en una visita a Metula y Kiryat Shmona, comunidades israelíes localizadas a metros de la divisoria libanesa.
Zamir reiteró que los ataques contra este país, centrados en debilitar a la milicia chií Hizbulá y que ya han desplazado a un millón de personas en el sur del Líbano, siguen "un plan organizado" y añadió que ayudarán también a debilitar a Irán.
"No nos detendremos hasta que se restablezca la seguridad en la zona; no volveremos a un ciclo de escalada. Nuestras mejores tropas operan constantemente mediante operaciones terrestres limitadas y selectivas", advirtió el teniente general, que dijo que "Hizbulá está pagando un alto precio".
En estas casi tres semanas de ataques israelíes, desde el pasado 2 de marzo, más de 1.000 libaneses han muerto, entre ellos 118 niños, y otras 2.641 han resultado heridas, según datos del Centro de Operaciones de Emergencia libanés.