Moro formalizó su adhesión a la formación de ultraderecha en un acto en Brasilia, en el que participó el hijo mayor de Bolsonaro y candidato presidencial, el también senador Flávio Bolsonaro.
El exjuez, quien fue ministro de Justicia en el Gobierno de Bolsonaro, será candidato a gobernador del estado de Paraná, en el sur del país, desde donde dirigió las investigaciones en primera instancia de la operación anticorrupción Lava Jato.
En su discurso, Moro se alineó con el bolsonarismo, que llegó a criticar tras renunciar al Ministerio de Justicia en 2020, y arremetió contra la gestión de Lula, quien se presentará a la reelección.
Para el senador, la economía está "desorganizada", los impuestos están "perjudicando a la iniciativa privada" y "la corrupción ha vuelto".
Por su parte, Flávio Bolsonaro dijo que la filiación del exmagistrado es un "momento decisivo" y "una página importante" de cara a los comicios de octubre, cuando Brasil elegirá presidente, gobernadores y renovará la Cámara de Diputados y parte del Senado.
La ceremonia también sirvió para la afiliación al PL de la esposa de Moro, la diputada federal Rosângela Moro, quien, al igual que su marido, antes era militante de Unión Brasil, partido de centroderecha.
Como juez, Sergio Moro lideró los procesos en primera instancia del escándalo de corrupción destapado en la petrolera estatal Petrobras por la Operación Lava Jato, que llevó a prisión a decenas de empresarios y políticos, entre ellos a Lula.
Las condenas a Lula por corrupción fueron después anuladas por la Corte Suprema por un error de competencias judiciales y, posteriormente, todas las investigaciones en su contra acabaron archivadas.
El alto tribunal también declaró que Moro actuó de forma "parcial" en una de las causas contra el dirigente progresista.
Por otro lado, la relación entre Moro y Bolsonaro pasó por diferentes momentos. Moro abandonó la judicatura para ser ministro de Justicia con el dirigente ultra, pero renunció al cargo el 24 de abril de 2020.
Ese día, Moro acusó a Bolsonaro de acabar con la lucha anticorrupción e intentar interferir en la Policía Federal para proteger a su familia, en concreto en una investigación que entonces afrontaba Flávio Bolsonaro por sospechas de desvío de fondos públicos.
Sin embargo, se reconciliaron para la campaña electoral de 2022, cuando Moro decidió apoyar a Bolsonaro frente a Lula, que terminaría ganando el pleito por un estrecho margen.