La ceremonia de bienvenida de la delegación bielorrusa, que contó con la participación de la guardia de honor, consistió en la interpretación de los himnos de ambos países y el disparo de varias salvas, según informó la agencia bielorrusa BELTA.
Seguidamente, ambos mandatarios visitaron el Monumento a la Liberación, un obelisco construido en 1947 en honor a los soldados del Ejército soviético que participaron en la guerra contra la ocupación japonesa.
Kim y Lukashenko mantuvieron un minuto de silencio, tras lo que el líder de la antigua república soviética hizo una ofrenda floral en nombre del presidente ruso, Vladímir Putin, como gesto de agradecimiento por la participación de soldados norcoreanos en la guerra en Ucrania.
El líder bielorruso también rindió tributo al padre y abuelo de Kim (Kim Il-sung y Kim Yong-il) en el Palacio del Sol de Kumsusan, el mausoleo donde se preservan los restos embalsamados de ambos en sendos sarcófagos de cristal.
Kim y Lukashenko firmarán un tratado de amistad y cooperación, a lo que hay que sumar otros diez acuerdos bilaterales, adelantó Maxim Rízhenkov, ministro de Exteriores bielorruso.
Lukashenko permanecerá dos días en el país asiático durante su visita oficial, según informó el servicio de prensa de la Presidencia bielorrusa.
El comunicado subraya que durante la prevista reunión entre Lukashenko y Kim se abordará "todo el espectro" de las relaciones bilaterales y se determinarán las esferas de mayor interés para la realización de proyectos conjuntos.
Lukashenko, en el poder desde 1994, felicitó este lunes al líder norcoreano por su reelección como presidente del Comité de Asuntos de Estado, el cargo más alto del país.
El conocido como reino ermitaño ha reactivado en los últimos años, coincidiendo con la guerra en Ucrania, la cooperación a todos los niveles con Rusia y Bielorrusia.