"La mafia de Orbán intentó acabar con el partido húngaro más fuerte, el Tisza, utilizando diferentes métodos", dijo Magyar en redes sociales.
En la recta final de la campaña electoral acaba de revelarse un operativo de los servicios de inteligencia húngaros contra dos hombres -expertos informáticos de Tisza- bajo el pretexto de un supuesto operativo contra una red de pedofilia.
Según el testimonio de un oficial de la policía húngara, se trataría de un operativo secreto dirigido a tomar el control sobre los sistemas informáticos de Tisza, con el fin de destruir al partido poco antes de las elecciones.
Según Magyar, el Gobierno de Orbán "no solo atacó al partido más fuerte con instrumentos policiales y de seguridad ilegales", sino a todo el país.
El portal de investigación 'Direkt36' publicó esta semana un reportaje, citando fuentes policiales y cientos de documentos, sobre la operación llevada a cabo en julio de 2025 con el objetivo de hacerse con el control de los sistemas informáticos de Tisza.
Según Bence Szabó, un agente especializado en delitos cibernéticos de la Oficina Nacional de Investigaciones (NNI), en el operativo participaron los servicios de inteligencia, controlados por el Gobierno de Orbán.
La Oficina de Defensa de la Constitución (AH), uno de los servicios de inteligencia del país, niega haber participado en el operativo.
"Los mejores patriotas húngaros se enfrentan al poder 'orbaniano', que quiere convertir a Hungría en un Estado títere ruso", aseguró Magyar este jueves en alusión al agente que reveló lo sucedido.
Szabó abandonó el cuerpo policial tras la entrevista concedida a 'Direkt36', mientras que la fiscalía inició una investigación contra el agente por "abuso de poder".
Tisza lidera los sondeos a menos de tres semanas de las elecciones con una creciente diferencia sobre el Fidesz, el partido de Orbán que gobierna desde 2010 con mayorías de dos tercios en el Parlamento.
Según la última encuesta del prestigioso instituto demoscópico 'Medián', Tisza es apoyada por un 58 % de los votantes que aseguran que acudirán seguro a las urnas en abril, frente al 35 % de Fidesz.
En 2023, el Gobierno de Orbán fue acusado de haber usado programas de espionaje digital -como Pegasus y otros- de manera ilegítima para vigilar a opositores y periodistas, algo que el Ejecutivo niega.
El primer ministro, que busca en abril su cuarta reelección consecutiva, cuenta ante las elecciones con el apoyo tanto del presidente estadounidense, Donald Trump, como del Gobierno ruso.