"Japón es amigo de Irán y confiamos en Japón. Lo que se necesita es un cese permanente de la agresión, y Japón tiene la capacidad de desempeñar un papel importante en ello", dijo en declaraciones a la prensa recogidas por la cadena de televisión nipona NHK.
El diplomático habló así después de asistir a una reunión de la Liga Parlamentaria de Amistad Japón-Irán, organizada por el Partido Liberal Democrático y presidida por el ex primer ministro Fumio Kishida (2021-2024).
Durante el encuentro, Kishida abogó por utilizar "todos los canales diplomáticos para entablar un diálogo y trabajar incansablemente para resolver estos problemas", manteniendo un "equilibrio" entre la relación entre Japón y Estados Unidos, así como con Irán, según indicó a través de su perfil en la red social X.
Horas antes, la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, dijo en la sesión plenaria de la Cámara de Representantes en la que informó sobre su visita a Washington que su gabinete hará "todos los esfuerzos diplomáticos, utilizando canales para el diálogo directo con las partes involucradas".
Japón importa un 90 % de su crudo de Oriente Medio, y desde el comienzo de la guerra las autoridades han señalado la importancia de asegurar el suministro y limitar el impacto de la guerra en los precios del combustible.
Para ello, el Gobierno de Takaichi ha sacado al mercado reservas de petróleo tanto estatales como privadas, y ha aprobado subsidios a las petroleras para tratar de mantener el precio de la gasolina en unos 170 yenes (0,92 euros).