El viaje a China "mostrará al pueblo de Taiwán y al mundo una cosa: que los dos lados del estrecho no están destinados a la guerra, ni necesitan permanecer al borde del conflicto militar", afirmó Cheng en una rueda de prensa desde la sede de su partido en Taipéi, recogida por la agencia CNA.
El Comité Central del Partido Comunista (PCCh) y su secretario general, Xi Jinping, han invitado a Cheng a encabezar una delegación del KMT en una visita a Jiangsu, Shanghái y Pekín del 7 al 12 de abril, anunció este lunes el director de la Oficina de Asuntos de Taiwán del Consejo de Estado (Ejecutivo chino), Song Tao.
El viaje será el primero de un dirigente de la formación opositora a China desde que la entonces presidenta del KMT, Hung Hsiu-chu, hiciera lo propio en noviembre de 2016.
Durante su comparecencia de este lunes, Cheng Li-wun aseguró que cualquier esfuerzo por mejorar las relaciones entre Taipéi y Pekín en su próxima visita a China debe basarse en los términos del 'Consenso de 1992' y en la oposición a la independencia de Taiwán.
Ese consenso fue un supuesto entendimiento alcanzado entre el PCCh y el entonces Gobierno taiwanés, liderado por el Kuomintang (en mandarín, Partido Nacionalista chino), según el cual ambas partes reconocían la existencia de "una sola China", aunque discrepaban sobre el significado de ese término.
Sin embargo, el Partido Democrático Progresista (PDP), de tendencia soberanista y en el poder en Taiwán desde 2016, nunca ha reconocido la validez de esa interpretación, al considerar que su aceptación implicaría avalar la reivindicación china sobre la isla.
La visita de Cheng se producirá en un contexto marcado por el recrudecimiento de las relaciones entre Taiwán y China, que considera a la isla -gobernada de forma autónoma desde 1949- como una "parte inalienable" de su territorio y nunca ha descartado el uso de la fuerza para hacerse con su control.
También se confirma poco después de que Trump anunciara que viajará a China los próximos 14 y 15 de mayo para reunirse con Xi, un viaje que tenía previsto llevar a cabo entre finales de marzo y principios de abril, pero que fue aplazado por la guerra de Irán.
Entre los temas que podrían tratarse en dicho encuentro está, precisamente, la venta de armamento a Taipéi: en una llamada telefónica a principios de febrero, Xi instó a Trump a "manejar con prudencia" el envío de armas a Taiwán, y subrayó que la isla es la "primera línea roja" en las relaciones entre ambas potencias.