El seleccionador albirrojo, quien se caracterizó siempre por entender la idiosincrasia del fútbol paraguayo como pocos extranjeros lo han hecho, utilizó palabras que calaron hondo en la afición, agradeciendo el respaldo que recibe el combinado nacional en este proceso de reconstrucción.

Un compromiso con la historia y la memoria
Para el “Cazador de utopías”, vestir la Albirroja no es solo una cuestión deportiva, sino una responsabilidad histórica. En su mensaje, resaltó la forma en que el paraguayo vive su identidad y cómo ese orgullo se transfiere a los jugadores que hoy defienden la bandera en el campo de juego.
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“Gracias por el apoyo incondicional, por la compañía silenciosa y por esa solidaridad que nos empuja a creer. Gracias por ayudarnos a transformar el deseo de todo un pueblo en una ilusión compartida. No es sólo el apoyo, es el modo y la forma. Es ver cómo visten sus colores con un orgullo que conmueve”, expresó el DT.
El seleccionador también hizo hincapié en la “garra” y el “temple” como los valores fundamentales que definen a la nación, asegurando que el esfuerzo del cuerpo técnico y los futbolistas es “innegociable” para honrar la memoria de un pueblo acostumbrado a la resistencia y las conquistas.

Homenaje a las heroínas y la mirada en el objetivo
Aprovechando la doble celebración en el calendario nacional, Alfaro no olvidó el Día de la Madre, rindiendo un tributo especial a las mujeres paraguayas, a quienes calificó como el pilar fundamental de la sociedad.
“Aprovecho también para abrazar a las Madres paraguayas en su día. Ustedes son las heroínas silenciosas, el cimiento donde se construye la fortaleza de esta nación”, subrayó con afecto.
Con el Mundial 2026 asomando en el horizonte y la Albirroja afinando detalles para los desafíos de la cita ecuménica, ya con la lista de 55 reservados difundida, el entrenador cerró su mensaje con una frase que enciende la ilusión de todo un país: “Estamos a pocos días de un nuevo comienzo, y el alma está lista”.
