Francia reaccionó así con motivo de la clausura de la 64 sesión plenaria del IPCC, celebrado en Bangkok.
"Estas acciones pretenden retrasar la publicación de ciertos informes más allá de la fecha de conclusión del segundo balance mundial del Acuerdo de París a finales de 2028", denunció el Ejecutivo, que no mencionó qué países habrían estado detrás de esos intentos.
El Gobierno francés resaltó que la situación ya es "límite", pues, según el último informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), se registró entre 2015-2025 una temperatura media superior en 1,43 °C respecto a los niveles de la era preindustrial.
Es "ya la década más calurosa jamás registrada, empujando a nuestro planeta más allá de sus límites", advirtió la Administración francesa.
"En coordinación con la Unión Europea y sus socios progresistas, Francia continuará defendiendo una política climática basada en las pruebas y la ciencia frente a los ataques que esta sufre y el preocupante aumento de la desinformación climática", ahondó.