En el primer trimestre del año, que acabó hoy, los títulos de la empresa han caído un 24,06 %, y se cotizan a 370,17 dólares por acción.
Según el medio especializado CNBC, Microsoft se enfrenta al reto de ampliar su infraestructura de IA en la nube para atender la creciente demanda de esta tecnológica.
En este contexto, la subida de los precios del petróleo por la guerra en Oriente Medio (que ya han superado los 100 dólares el barril) podría derivar en un aumento de los costes de construcción y operación de los centros de datos, de acuerdo con el portal.
A esto se suma la competencia en materia de IA de otros titanes tecnológicos como Alphabet, OpenAI o Anthropic.
En el trimestre que terminó el 31 de diciembre, la empresa reportó un beneficio de 38.458 millones de dólares, un 59 % más con respecto al mismo periodo del año anterior, y unos ingresos de 81.273 millones, un 16,7 % más.
Entre los tres principales segmentos, el de mayor crecimiento esos tres meses fue el de la Nube Inteligente (32.907 millones, un 29 % más), que se vio impulsado por la plataforma de la nube Azure, sobre la que no se ofrecen datos absolutos pero que incrementó sus ingresos un 39 %.
No obstante, el rendimiento de Azure decepcionó a los inversores, que esperaban un crecimiento mayor de sus ingresos.