"Sin duda, consideramos que, si tiene lugar la cesión del espacio aéreo para efectuar acciones hostiles y terroristas contra la Federación Rusa, esto nos obligará a extraer las necesarias conclusiones y adoptar las medidas correspondientes", dijo Dmitri Peskov, portavoz presidencial, en su rueda de prensa telefónica diaria.
Al mismo tiempo, admitió que el ejército no puede garantizar "al ciento por ciento" la seguridad de infraestructuras críticas como los puertos que Kiev ha atacado en los últimos días con drones en la región de Leningrado.
Peskov salió así al paso de las informaciones sobre que supuestamente los países bálticos habrían cedido su territorio para que los drones ucranianos golpearan terminales portuarias como Ust-Lugá o Primorsk, cruciales para las exportaciones de la industria petrolera nacional.
Precisamente, las tres repúblicas bálticas (Estonia, Letonia y Lituania) denunciaron en los últimos días incursiones en su espacio aéreo por parte de drones presuntamente ucranianos, que podrían haber entrado en su territorio por error o tras ser desviados por los sistemas rusos de lucha electrónica.
Según fuentes independientes, Ucrania ha logrado reducir en un 40 % el potencial de exportación de petróleo de Rusia, que había incrementado el suministro de crudo al extranjero tras el alza de los precios debido a la guerra en Irán.