En un comunicado, Rajavi dio la bienvenida así al alto el fuego y expresó su esperanza de que conduzca al fin de la guerra y allane el camino hacia la paz y la libertad.
La líder opositora iraní valoró especialmente la suspensión de los ataques contra infraestructuras y objetivos civiles en su país.
La dirigente insistió asimismo en que una paz duradera solo puede lograrse mediante el derrocamiento de la "dictadura terrorista y belicista del régimen clerical absoluto" por parte del pueblo iraní y la resistencia organizada, así como con el establecimiento de una república democrática.
Añadió además que la suspensión de las ejecuciones en Irán, "una demanda de todo el pueblo iraní", debería incluirse en cualquier acuerdo de paz.
Tras el acuerdo de alto el fuego alcanzado por Irán y EE.UU. para frenar la guerra durante dos semanas, ambos países deberán retomar las negociaciones en Pakistán para trabajar sobre un plan de diez puntos presentado por Teherán que incluye, entre otros, el control iraní del estrecho de Ormuz.