El jefe de la Organización de la Energía Atómica de Irán descartó estringir el programa de enriquecimiento de uranio, una de las principales demandas de Estados Unidos e Israel.
El uranio enriquecido entre el 3 y el 5% sirve para alimentar centrales nucleares de generación de electricidad. Para fabricar una bomba debe elevarse hasta el 90%.
“Las reivindicaciones y exigencias de nuestros enemigos, que pretenden restringir el programa de enriquecimiento de Irán, no son más que deseos que quedarán enterrados”, declaró Mohamad Eslami en una entrevista con la agencia Isna.
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Tregua temporal
Estados Unidos e Irán acordaron el pasado martes una tregua de dos semanas y el inicio de negociaciones para poner fin a una guerra que ha causado miles de muertos y fuertes turbulencias económicas.
El primer encuentro está previsto esta misma semana en Pakistán, con la cuestión del enriquecimiento de uranio en Irán como uno de los principales puntos de fricción.
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“Todas las conspiraciones y acciones de nuestros enemigos, entre ellas esta brutal guerra, no han conducido a nada”, afirmó Eslami. Según él, Estados Unidos busca en vano alcanzar “por la negociación” los objetivos que no ha logrado en la guerra.
¿Arma atómica?
Washington acusa a Teherán de estar cerca de poder fabricar un arma atómica, una afirmación no corroborada por la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA).
Los primeros bombardeos israeloestadounidenses a final de febrero sobre Irán ocurrieron en medio de negociaciones en las que Washington exigía a Teherán dejar de enriquecer uranio y entregar sus reservas ya existentes.
La República Islámica niega querer lograr la bomba atómica y asegura que su programa nuclear tiene fines solamente civiles.
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Plan de 10 puntos
Un plan de 10 puntos propuesto por Teherán para poner fin a la guerra incluye que Estados Unidos acepte el enriquecimiento, una propuesta rechazada el miércoles por el presidente estadounidense Donald Trump.
El mandatario republicano propuso una solución para recuperar los más de 400 kilos de uranio altamente enriquecido de Irán, que estarían enterrados tras los bombardeos estadounidenses de junio de 2025.
Antes de esos ataques, Irán enriquecía uranio al 60%, según los inspectores de la OIEA. Este nivel está lejos del 3,67% autorizado por el extinto acuerdo nuclear de 2015 cerrado con varias grandes potencias.