Un portavoz del Ejecutivo alemán confirmó que el canciller, Friedrich Merz, recibirá en la Cancillería a Zelenski para estas consultas de alto nivel, las primeras que se celebran entre ambos gobiernos desde 2004 con el entonces jefe de Gobierno germano Gerhard Schröder y el presidente ucraniano Leonid Kuchma en el poder.
La última vez que Zelenski estuvo en Alemania fue en febrero con motivo de la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde también se reunió con Merz y donde recibió el primero de los drones ucranianos producidos en suelo germano como parte de un proyecto de producción conjunta entre las empresas Quantum Systems y Frontline Robotics.
Este nuevo encuentro entre Merz y Zelenski este martes se produce en un momento en el que ambos mandatarios esperan que se desbloquee por fin el préstamo de 90.000 millones de euros que los líderes de la Unión Europea (UE) aprobaron en diciembre y que desde entonces ha sido bloqueado por el primer ministro húngaro saliente, Viktor Orbán.
Ese crédito, que es vital para la supervivencia del Estado ucraniano tras más de cuatro años de guerra rusa, puede ser desbloqueado una vez asuma en Budapest la jefatura del Gobierno húngaro Péter Magyar, ganador de las elecciones legislativas del domingo en su país.
Éste apuntó la víspera en una rueda de prensa a que aceptará el acuerdo de diciembre y que no seguirá adelante con el veto.
Zelenski ha felicitado al político conservador y le tendió la mano para reparar las maltrechas relaciones entre ambos países.
Merz a su vez afirmó el lunes que la victoria de Magyar facilitará las decisiones dentro de la UE, también en lo que respecta a Ucrania.
La reunión de los mandatarios alemán y ucraniano también se produce después de que se suspendieran sin acuerdo las negociaciones entre EE.UU. e Irán para alcanzar un acuerdo durante el alto el fuego temporal acordado, en lo que es un conflicto que ha dejado en un segundo plano el esfuerzo del presidente Donald Trump por lograr un cese de hostilidades en Ucrania.
Kiev esperaba que los emisarios de la Casa Blanca, Steve Witkoff y Jared Kushner, visitaran la capital ucraniana después de la Pascua ortodoxa, que terminó el lunes, pero la suspensión del diálogo en Islamabad deja en el aire los planes de Zelenski.
Una delegación ucraniano mantuvo a finales de marzo en Florida un encuentro con ambos enviados de Trump, sin los rusos.
La última reunión trilateral tuvo lugar a finales de febrero en Ginebra y otra estaba previsto para marzo, pero ésta fue aplazada porque EE.UU. lanzo junto con Israel sus ataques contra Irán.
Zelenski ha mostrado comprensión por el hecho de que la atención de la parte estadounidense esté centrada en este momento en la situación en torno a Irán, pero ha enfatizado que también es necesario poner fin a esta guerra de Rusia contra Ucrania y ha criticado el levantamiento parcial de las sanciones estadounidenses al crudo ruso.
De momento, según la versión ucraniana, Moscú no ha mostrado ningún interés en reanudar las reuniones trilaterales.
Ucrania y Rusia siguen lejos de acercar posturas, sobre todo en la cuestión territorial, ya que el Kremlin exige la entrega completa de Donetsk y Lugansk, y tampoco se ponen de acuerdo sobre el control futuro de la ocupada central nuclear de Zaporiyia, la mayor de Europa, entre otros puntos.