Sánchez, candidato del partido Juntos por el Perú, convocó a los medios para presentar un análisis "técnico jurídico" del proceso electoral del pasado domingo y lunes que realizó su equipo de abogados en respuesta a las afirmaciones de fraude que ha hecho López Aliaga, sin presentar pruebas hasta el momento.
"El voto del sur, el voto andino, quechua, amazónico y rural del Perú se tiene que respetar, le guste o no le guste (a López Aliaga), y nosotros llamamos a la vigilancia de nuestras bases sociales y políticas a que estemos atentos. Vemos voluntades que quieren desconocer el voto democrático, la voluntad popular", dijo el candidato.
Con el 93 % de los votos contados, la derechista Keiko Fujimori es primera (17 %) y se juegan la segunda posición Sánchez y López Aliaga con una diferencia de unos 6.000 votos, con una ligera ventaja para el izquierdista, que ha recibido gran apoyo en las zonas rurales y el sur del país.
Sánchez afirmó que aunque López Aliaga emprenda campañas millonarias, el voto no se compra con nada y reiteró que el sufragio quechua, amazónico, aimara, matsigenka, shuar y shipibokonibo "vale tanto como un voto de un compatriota de acá de Lima".
Criticó, en ese sentido, los llamados de su oponente a la insurgencia y el ofrecimiento de dinero a cambio de denuncias de irregularidades que encuentren funcionarios de instituciones electorales.
"Vamos a tomar todas las acciones pertinentes, no solamente para hacer valer la democracia, sino denunciar acciones presuntamente ilegales, que están ocurriendo en nuestro país en este proceso electoral", indicó sobre el comportamiento del líder del partido ultraderechista Renovación Popular.
"Agradecemos a la comunidad internacional que con su mirada objetiva de evidencias vienen reiterando que aquí el proceso electoral es transparente, más allá de incidencias que deben de investigarse y sancionarse, no se ha afectado y no debe de afectarse la voluntad de los peruanos en este proceso electoral", agregó.
Uno de los abogados del partido, Roy Mendoza, aseguró que Juntos por el Perú ha tenido una alta votación en muchas regiones del país, como Ayacucho, Cusco, Áncash, Huancavelica y Cajamarca, y en esta última Renovación Popular ha interpuesto 104 nulidades "donde quieren desconocer sin sustento, sin fundamento jurídico alguno, 104 mesas".
Apuntó que entre las actas impugnadas y las que faltan por procesar, calculan que van a recibir algo más de un millón de votos, lo que significaría asegurar su puesto en la segunda vuelta
"Quieren alterar este proceso electoral porque el resultado final que favorece a Juntos por el Perú ya parece inminente", dijo al añadir que el partido ultraderechista busca dilatar el proceso al impugnar actas para llevarlas al Jurado Nacional de Elecciones (JNE), como ya hizo en 2021 junto a Fuerza Popular, el partido de Fujimori, cuando ganó las elecciones el izquierdista Pedro Castillo.