Villegas fue detenido la semana pasada durante una presentación de rutina en el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), a pesar de que un juez le otorgó el año pasado su libertad bajo fianza, mientras peleaba su deportación.
El inmigrante, oriundo de Panamá y que trabaja como jornalero, fue detenido por primera vez por las autoridades migratorias el 18 de junio de 2025, mientras esperaba en una parada de autobús.
Su arresto hizo parte de los centenares de detenciones de los operativos que azotaron a Los Ángeles el año pasado.
Villegas hace parte de una demanda colectiva que acusa al Gobierno del presidente Donald Trump de detener a personas usando el perfil racial, o porque hablan español o desarrollan cierto tipo de trabajo.
La ACLU y las organizaciones que respaldaron la demanda han exigido la libertad de Villegas.
La directora ejecutiva de ACLU del Sur de California, Chandra Bhatnagar, dijo hoy en un comunicado que el arresto de Villegas, a pesar de una orden de un juez de inmigración que autorizaba su liberación bajo fianza, “parece constituir una represalia por haberse pronunciado en contra” del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
La abogada advirtió que la nueva encarcelación viola la orden judicial y sus derechos amparados por la Primera y la Quinta Enmienda de la Constitución de EE.UU.
“Las represalias son un rasgo distintivo de los regímenes autoritarios, y no las toleraremos… Estamos comprometidos a proteger los derechos constitucionales de toda persona valerosa que se atreva a enfrentarse al gobierno. Exigimos que el DHS libere a Isaac de inmediato”, indicó Bhatnagar.
Villegas tiene programada una audiencia con un juez de inmigración para el próximo viernes.