Mientras unos interrumpían la exposición de Cifelli con silbidos y consignas en defensa de la cultura y la universidad pública, otros ingresaron a la carpa donde se desarrollaba el acto con carteles de protesta, en una escena similar a la registrada el año pasado durante la inauguración de la misma feria.
“¿Hasta cuándo nuestros libros junto con Martínez de Hoz y la Sociedad Rural?”, se leía en las pancartas, en alusión al ministro de Economía de la última dictadura argentina (1976-1983).
En respuesta a la situación que dejó perplejos sobre todo a los extranjeros invitados a esta inauguración, Cifelli -visiblemente molesto- respondió desde el escenario a quienes lo increpaban: “Saquen los carteles, son cuatro”, lo que provocó más gritos del público.
Durante su discurso, que transcurrió entre abucheos y gritos, el secretario de Cultura (cargo a lo que Milei rebajó lo que en el pasado era ministro) defendió la gestión del Gobierno de Milei y afirmó que Argentina atraviesa “un momento de transformación profunda”, en el que busca “ordenar sus prioridades, recuperar la confianza y volver a poner en el centro la libertad”.
Elogió el liderazgo del presidente y de su hermana, Karina Milei, secretaria general de la Presidencia, lo que provocó una nueva ola de abucheos. “Gracias a Javier Milei y Karina Milei”, repitió en varias ocasiones, redoblando la apuesta ante las interrupciones del público.
Cifelli, en tono desafiante, se dirigió al auditorio y afirmó: “¿Arreglaron ustedes lo de YPF o lo arregló el Gobierno de Javier Milei? ¿Quién lo arregló?”, en referencia -fuera de la lógica de una feria literaria- a la razón que dio la Justicia de Estados Unidos al Estado argentino por la nacionalización de la petrolera durante el Gobierno de Cristina Fernández (2007-2015).
Sus palabras calentaron aún más el ambiente, en contraste con los momentos previos, cuando se había disfrutado de un emotivo concierto sorpresa de Fito Páez, que terminó con aplausos y vítores.