“Este misil, que anteriormente había impactado en una vivienda y había permanecido a una profundidad de unos 13 metros bajo tierra, fue hoy localizado, neutralizado y retirado del lugar”, anunció el vicegobernador de Yazd para asuntos de seguridad, Ismail Dehestani, según informó la agencia IRNA.
Dehestani calificó la operación de “alto riesgo” debido al tipo de munición y a su localización en un entorno urbano, e indicó que la compleja intervención fue llevada a cabo de forma conjunta por unidades de la Guardia Revolucionaria y equipos de desactivación de explosivos de las fuerzas del orden de la provincia.
La Guardia Revolucionaria iraní había anunciado el 8 de abril el hallazgo y la neutralización de otra bomba antibúnker estadounidense GBU-39 en la provincia occidental de Lorestán.
La bomba antibúnker GBU está diseñada para destruir instalaciones subterráneas profundas y reforzadas, y con más de 13 toneladas puede penetrar hasta 60 metros de tierra o concreto antes de detonar.