La Cancillería informó en un comunicado del arribo a suelo panameño alrededor de las 7:40 hora local (12:40 GMT) de las mujeres, identificadas como Evelyn Castro, Cinthia del Carmen Camarena y Abigail Sthefany Gudiño.
Las tres mujeres y otros siete ciudadanos panameños, que permanecen en Cuba, fueron detenidos a finales de febrero "acusados de cometer un delito contra el orden constitucional de la República de Cuba", por supuestamente realizar grafitis críticos con el Gobierno y el sistema político de la isla, lo que acarrea hasta ocho años de cárcel, según la información oficial.
La Cancillería informó que la liberación de las tres panameñas se dio tras "la colaboración brindada por las detenidas durante el proceso, bajo la figura jurídica de colaborador eficaz y la aplicación del criterio de oportunidad".
El Gobierno de Panamá trasladó su agradecimiento al presidente cubano y afirmó que "continuará realizando todas las gestiones diplomáticas necesarias para asegurar el bienestar y la pronta resolución de la situación de los panameños que aún permanecen en territorio cubano".
Los panameños viajaron a la isla en una fecha no precisada y, según el Ministerio del Interior (Minint) de Cuba, fueron captados en Panamá para "confeccionar letreros con contenido de carácter subversivo, contrarios al orden constitucional", por lo que iban a cobrar entre 1.000 y 1.500 dólares cada uno al regresar a su país.
Las pintadas estaban fechadas con el día en el que se realizaron, el 28 de febrero, y contenían frases como "Abajo la tiranía", "Comunismo: enemigo de la comunidad" y "Confiamos en Donald Trump, Marco Rubio y Mike Hammer", en referencia, respectivamente, al presidente de EE.UU., su secretario de Estado y su embajador en la isla, según la información cubana.