La compañía, que cotiza en las bolsas de Shenzhen y Hong Kong, informó este martes de que su facturación entre enero y marzo se redujo un 11,82 % interanual, hasta los 150.225 millones de yuanes (21.188 millones de dólares).
El beneficio neto descontando partidas extraordinarias cayó un 49,24 %, hasta los 4.148 millones de yuanes (585 millones de dólares), mientras que el flujo de caja neto procedente de actividades operativas descendió un 67,48 %, hasta los 2.790 millones de yuanes (394 millones de dólares), según la cuenta trimestral remitida por BYD.
La empresa indicó en su informe que esa caída del flujo operativo se debió principalmente a una menor entrada de efectivo por la venta de bienes y la prestación de servicios.
El documento no ofrece un desglose de ventas por mercados ni atribuye directamente el retroceso del beneficio a la evolución de la demanda doméstica, aunque los resultados se producen en un momento de fuerte presión competitiva en el sector chino de los vehículos eléctricos.
Los resultados llegan después de que BYD cerrara 2025 con una caída del beneficio neto del 18,97 %, pese al aumento de la facturación y al avance de su negocio exterior, que se convirtió en uno de sus principales motores de crecimiento.
El sector chino del vehículo eléctrico atraviesa una fase de presión sobre márgenes, marcada por descuentos, exceso de capacidad y una competencia que en China se resume bajo el término 'involución', empleado para describir dinámicas en las que las empresas sacrifican rentabilidad para ganar escala y cuota de mercado.
Esa presión se ha reflejado en una prolongada guerra de precios entre los fabricantes chinos de vehículos eléctricos, que las autoridades han tratado de contener con llamamientos a atajar la competencia "irracional" en el sector.