"Creo que, en este momento, es muy importante que ambos hayamos concluido claramente que es fundamental respetar el acuerdo de Turnberry por ambas partes", dijo Sefcovic a la prensa a su llegada a la reunión en París de ministros de Comercio del G7 (Alemania, Francia, Italia, Reino Unido, Estados Unidos, Canadá y Japón).
En este sentido, el político eslovaco recalcó que tanto la UE como EE. UU. deben "cumplir con lo que se prometió en Escocia", donde la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente estadounidense, Donald Trump, pactaron un arancel general del 15 % para las importaciones de productos europeos.
En este sentido, y en lo que toca a la UE, Sefcovic confió en lograr este miércoles avances "decisivos" en las conversaciones en curso en el Parlamento Europeo, en el marco de un nuevo trílogo con el Consejo de la Unión Europea, con el objetivo de contribuir a un clima más constructivo en las relaciones comerciales.
"Directamente después del almuerzo (del G7 en París), me dirijo al Parlamento Europeo (en Bruselas) para otro trílogo (negociación entre las tres principales instituciones europeas). Espero que logremos avances decisivos esta misma tarde, y que esto contribuya a generar discusiones más positivas, como las que tuvimos ayer (con Greer)", explicó el comisario europeo.
En este sentido, Sefcovic añadió que trasladó a su homólogo estadounidense que cualquier modificación de aranceles por parte de la UE, cuyas competencias tiene la Comisión Europea, debe respetar los procedimientos democráticos del bloque, lo que implica el respaldo también de los Estados miembros en el Consejo y del Parlamento Europeo.
Precisamente, el Consejo y Parlamento Europeo tienen que ponerse de acuerdo ahora sobre las salvaguardas pedidas por la Eurocámara para paralizar la aplicación del pacto si llegan nuevas amenazas de aranceles, como las que ahora ha puesto Washington sobre la mesa, algo a lo que se opone un grupo de países liderados por Alemania, junto a la Comisión Europea, que quiere aplicar el pacto firmado el verano pasado por Von der Leyen y Trump en Turnberry.
En cambio, Francia, España, Finlandia y Luxemburgo están en sintonía con la postura del Parlamento Europeo.
El presidente estadounidense amenazó el viernes pasado con un arancel del 25 % a la importación de vehículos europeos, descontento porque el acuerdo alcanzado en Escocia está aún pendiente de ser ratificado por las instituciones europeas.
No está claro aún bajo qué autoridad Trump elevaría los aranceles a los vehículos fabricados en la UE, después de que el Tribunal Supremo estadounidense le invalidó en febrero gran parte de los que ya había fijado.