La expectativa por ver al ídolo brasileño desbordó cualquier previsión de seguridad. Con un estadio repleto de hinchas locales y brasileños, la chispa saltó en el sector de la torcida organizada del Santos. Las imágenes captadas en el lugar muestran agresiones directas y una confusión generalizada que obligó a la policía paraguaya a intervenir de urgencia para frenar la escalada de violencia. Los agentes tuvieron que emplearse a fondo para contener a los involucrados y garantizar que el resto de los espectadores, entre ellos muchas familias que acudieron atraídas por la figura de “Ney”, no corrieran peligro.
Lea más: Neymar recibe presentes de Recoleta, que espera que compita en la Copa del Mundo
La ciudad fronteriza se paralizó por completo para este encuentro correspondiente al Grupo D. La figura de Neymar Jr. actuó como un imán absoluto, movilizando a una marea de gente desde ambos lados de la frontera. Este fenómeno generó un ambiente de alta intensidad que, lamentablemente, terminó sobrepasando los controles en las gradas antes del comienzo del partido, entre los aficionados del Santos que son mayoría, pero también se observa la intervención de algunos aficionados, con la camiseta del Sportivo 2 de Mayo, club que alberga el encuentro.
Pese a la gravedad de los incidentes registrados por las cámaras, las autoridades locales aún no han emitido un balance oficial sobre el número de detenidos tras la gresca o si existen reportes de heridos entre los aficionados y las fuerzas del orden. El episodio pone nuevamente el foco en la gestión de seguridad para eventos de alta convocatoria en zonas fronterizas, donde la pasión deportiva a veces se ve desbordada por focos de conflicto.
