Esta resolución se adopta ante un riesgo combinado de seguridad marítima y "necesidad de asistencia sanitaria a bordo", en coordinación con distintos organismos del Estado, según informan medios locales de Tenerife.
El primer punto de la resolución impone la acogida del buque, ya sea mediante fondeo controlado o atraque directo, dependiendo de la decisión de las autoridades a cargo del operativo sanitario.
La resolución se fundamenta en el artículo 299 del Texto Refundido de la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante.