"Estas personas no son criminales en el sentido convencional. Son ciudadanos inocentes que huyeron de circunstancias insoportables en una búsqueda desesperada de seguridad, protección y supervivencia", declaró Debretsion, también presidente del Frente Popular de Liberación de Tigré (FPLT), en una carta dirigida al ministro de Exteriores saudí, Faisal bin Farhan Al Saud.
Debretsion hizo este llamamiento después de que el FPLT instaurase su autoridad en la región, algo considerado por el Gobierno federal como ilegal y contrario al acuerdo de Pretoria, firmado en la capital sudafricana en noviembre de 2022 para poner fin a la guerra que enfrentó a ambas partes entre 2020 y 2022.
En la misiva, Debretsion instó a las autoridades saudíes a "conceder clemencia de inmediato" y a facilitar la repatriación segura de los migrantes "de manera coordinada con los organismos internacionales y humanitarios pertinentes".
El exlíder regional se sumó así a peticiones similares realizadas por la Iglesia Ortodoxa y la Iglesia Católica de Etiopía.
Según declaró a EFE uno de los presos condenados a muerte, bajo condición de anonimato, hay unos 210 migrantes etíopes en los seis bloques de la cárcel de Khamis Mushait, en el suroeste de Arabia Saudí.
"Muchos de nosotros somos de Tigré, no sabemos qué nos depara el mañana. ¡Adiós! Hablo cubierto con una manta, porque no se permiten teléfonos y hay cámaras en cada rincón de la prisión”, añadió en voz baja y con pocas esperanzas de sobrevivir, a través de la aplicación de mensajería Imo.
El pasado abril, la Oficina de Asuntos Juveniles de Tigré también advirtió de que cientos de migrantes etíopes detenidos en la prisión de Khamis Mushait se encuentran en el corredor de la muerte por delitos relacionados con la droga estimulante khat.
Este 28 de abril, la organización Human Rights Watch (HRW) emitió un comunicado en el que afirmaba haber tenido conocimiento de más de 65 etíopes condenados a muerte, entre ellos tres ya ejecutados el día 21 de ese mes.
Asimismo, HRW instó al Gobierno federal etíope a intervenir diplomáticamente para salvar la vida de los migrantes, aunque las autoridades aún no han emitido ninguna declaración oficial al respecto.
Desde hace años cientos de migrantes etíopes se enfrentan al riesgo de ser ejecutados en Arabia Saudí, tras llegar a este país a menudo engañados por traficantes yemeníes para introducir la mencionada droga en territorio saudí, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).